Título del Capítulo: «Introducción»
Autoría: Amparo Huertas-Bailén; Celina Navarro-Bosch
Cómo citar este Capítulo: Huertas-Bailén, A.; Navarro-Bosch, C. (2026): «Introducción». En Huertas-Bailén, A.; Navarro-Bosch, C. (eds.), Diversidades LGTBIQ+ en una esfera digital hostil. Resistencias políticas frente a decisiones algorítmicas. Salamanca: Comunicación Social Ediciones y Publicaciones.
ISBN: 978-84-10176-23-2
d.o.i.: https://doi.org/10.52495/intro.emcs.50.cyg5
Introducción
Amparo Huertas-Bailén
Universitat Autònoma de Barcelona
Celina Navarro-Bosch
Universitat Autònoma de Barcelona
La preparación de este libro coincidió con una mala noticia, la muerte de Teresa de Lauretis en febrero de 2026. No recurriremos a la desgastada idea que apunta a la pérdida de referentes y a la consecuente desorientación que ello puede suponer en la disciplina afectada. Todo lo contrario. Nos gustaría no perder el optimismo y, por eso, lo que planteamos es la necesidad de continuar trabajando en la búsqueda de nuevas miradas, de construir nuevos argumentos y planteamientos claramente posicionados en la defensa de una sociedad igualitaria e inclusiva. Y, con esta actitud positiva, hemos trabajado en lo que ustedes ahora tienen entre sus manos o ven en una pantalla.
Aunque Teresa de Lauretis se formó en Italia, la mayor parte de sus proyectos se desarrollaron en Estados Unidos en las décadas de 1960 y 1970. Ella misma explica que su pensamiento fue creciendo en una época de movilizaciones estudiantiles contraculturales. En un país levantado contra la guerra en Vietnam y la invasión de Camboya, emergieron los movimientos feministas, introduciendo por primera vez en el debate político el dominio vigente de una estructura social rotundamente opresiva para las mujeres. Pero, a pesar de la fuerza, alcance y novedad de esta lucha, Teresa de Lauretis supo detectar ya desde el primer momento los aspectos que podían acabar limitándola, empezando por el problema de entender de forma errónea que el género era algo exclusivo de las mujeres. Ella fue capaz de explicar de una forma diáfana y directa las limitaciones del pensamiento sexo-genérico, el reduccionismo que suponía pensar en el género como un aspecto determinado exclusivamente por el sexo. Y, además, plantó cara al feminismo que pensaba en un único modelo de mujer exponiendo que eso resultaba del todo incoherente con la propia lucha.
A estas alturas, no cabe duda de que los planteamientos de Teresa de Lauretis han sido esenciales para la evolución de los estudios de género. Su pensamiento siempre se ha caracterizado por una especial habilidad para identificar las grietas de cualquier teoría o movimiento social, es decir, por la capacidad de detectar problemas que pueden ser la semilla de un fracaso. Así, hace tan solo poco más de diez años, De Lauretis (2015) remarcó dos cuestiones esenciales que, a su parecer, debían ser revisadas. Por un lado, la escasez de estudios sobre los hombres y las masculinidades y, por otro, el hecho de que la sexualidad siguiera teniendo un peso importante en los ejes de reflexión, aunque ciertamente ya se hubiera dado cierto avance en el estudio de comportamientos no heteronormativos, fundamentalmente lésbicos y gais.
En definitiva, con un estilo que ya nos suena a otros tiempos, basado en reflexiones profundas y sin aspavientos —lo pueden comprobar fácilmente visionando cualquiera de sus conferencias o intervenciones, pues algunas están disponibles en plataformas digitales—, Teresa de Lauretis abrió caminos en el área de los estudios de género, al lado de muchas otras firmas. Si bien hay un consenso en torno a la idea de que ella fue la primera que acuñó el término «teoría queer», no se puede obviar el enorme trabajo previo que hizo que eso fuera posible. Pensemos, por ejemplo, en Eve Kosofsky Sedgwick, Judith Butler o Michel Foucoult, entre muchas otras figuras.
Según la revisión literaria realizada, la primera investigación que conocemos sobre el colectivo LGTB se hizo en Alemania a principios del siglo XX. Magnus Hirschfeld, médico y defensor de los derechos del colectivo —una combinación nada habitual en aquella época—, visitó varios hogares, bares y hoteles frecuentados por homosexuales en Berlín. Esa observación fue complementada con un trabajo de campo sobre dos perfiles sociales diferentes. En diciembre de 1903, Hirschfeld envió 3.000 cuestionarios a estudiantes varones para indagar sobre su orientación sexual y, en febrero de 1904, repitió la experiencia. Esta vez con una muestra de 5.000 trabajadores del metal. Seis de las personas que recibieron el cuestionario lo denunciaron ante los tribunales y Hirschfeld acabó siendo declarado como culpable por realizar «investigaciones obscenas». Antes, en 1897, junto a Max Spohr y Edward Oberg, Hirschfeld había creado el Comité Científico Humanitario, cuya principal finalidad era lograr la derogación del artículo 175 del código penal imperial de 1871, que estipulaba una pena máxima de cinco años de cárcel por practicar sexo entre hombres. Hirschfeld llegó a aparecer en una película, su personaje era un médico que denunciaba este mismo asunto. Podríamos decir que actuó de sí mismo. Hablamos del filme Diferente a los demás (Anders als die Andern, 1919), del realizador Richard Oswald. El estreno fue posible porque coincidió históricamente con la República de Weimar, pero tan solo un año después, en agosto de 1920, fue prohibido. A partir de ahí, Hirschfeld tuvo que protegerse, ya que acabó siendo una costumbre —por decirlo irónicamente— que le apalizaran e insultaran en sus conferencias (Woods, 2019).
Dejando a un lado la cuestión de las personas pioneras en el marco de los estudios de género, si tenemos en cuenta que la reflexión y el análisis de lo queer no empieza a consolidarse hasta la década de 1990 y, sobre todo, que este ha sido tradicionalmente un ámbito de estudio periférico, resulta evidente que en todos los casos debió de ser un caminar a contracorriente. Eso sí, Teresa de Lauretis (2015) siempre huyó del enfrentamiento vacío y, a pesar de su minuciosa mirada crítica, fue una auténtica defensora de la importancia de las aportaciones del feminismo en el desarrollo de la teoría queer. De Lauretis considera que los estudios sobre las mujeres con mirada feminista fueron esenciales para el crecimiento de los estudios de género y acostumbraba a insistir en que no debemos permitir que esto caiga en el olvido. La idea de que los individuos son constituidos como sujetos por el género surge de la teoría feminista, lo que supuso un nuevo modo de conocimiento con gran valor y, además, creado en el marco de un movimiento político de oposición radical. Recordemos que tanto las teorías feministas como las teorías queer habrían sido algo impensable de no haberse dado esos movimientos sociales: «No habría teorías queer si no hubiera movimientos queer, e incluso antes, si no hubiera habido movimientos de liberación sexual» (Bernini, 2017: 96).
Sin pretender alcanzar la gran perspicacia y lucidez de Teresa de Lauretis —sería, además, demasiado pretencioso por nuestra parte—, con este libro sí nos gustaría al menos contribuir al avance de los estudios de género. Además, en un contexto político como el actual, caracterizado por un insano debate ciudadano, reducido al entorno digital y constreñido por una lógica algorítmica que prioriza el impacto emocional y la extrema polarización, y por el auge del neoconservadurismo y de corrientes reaccionarias, creemos que propósitos como este son irrenunciables. De Lauretis (2015) percibió que las prácticas teóricas y las prácticas políticas empezaban a dejar de ser compatibles y esa desvinculación, a su modo de ver, podría acabar mermando los estudios de género. Esperemos que el tiempo no le acabe dando la razón, no solo por una cuestión académica sino también, y sobre todo, por lo que esto podría suponer en pérdida de libertades y derechos.
Hoy en día los estudios de género en torno a lo queer continúan estando ubicados en los márgenes. En el contexto español y ciñéndonos al campo de la comunicación, observamos que en muchas ocasiones se trata de trabajos de personas que forman parte del colectivo LGTBIQ+ y que, además, los desarrollan individualmente, lo que significa que sigue siendo poco habitual la constitución y estabilidad de equipos de investigación especializados. Por tanto, no sorprende que Sánchez-Soriano y García-Jiménez (2020), tras hacer un análisis de las tesis doctorales y proyectos de investigación desarrollados en España entre 2007 y 2013, detecten que mientras que un 90% de las tesis abordan de forma directa el colectivo, el porcentaje de proyectos financiados es muy reducido (10%). En este contexto, propuestas como la de GECA (Seminario Interuniversitario Permanente de Investigación «Género, Estética y Cultura Audiovisual»), fundado en 2008 por Francisco A. Zurian (Universidad Complutense de Madrid), es una de las pocas excepciones (Zurian; Borrego, 2014).
Sánchez-Soriano y García-Jiménez (2020) hablan de un ámbito de estudio basado en la incertidumbre, en el que únicamente destacan ciertas excepciones. En su repaso de lo hecho entre 2007 y 2013, detectan que la mayor parte de las escasas investigaciones disponibles se centran en la visibilidad de lo queer en la ficción. Pero parece que en los últimos años el abanico de asuntos estudiados se está ampliando, aunque la cantidad de propuestas en términos globales continúa siendo reducida. Blanco-Fernández y Fernández (2024) registran el desarrollo de nuevas líneas temáticas, como el impacto de los contenidos mediáticos LGTBIA+ en la construcción de prejuicios y estereotipos sociales, el activismo fan entre las audiencias LGTBIA+ o la recepción de contenido queer por parte de las audiencias juveniles, por citar algunos de los ejemplos más directamente relacionados con los estudios de audiencia, que es el terreno en el que se sitúa este libro.
No parece que las teorías queer hayan perdido el poder perturbador y desestabilizante de sus inicios, ni en el ámbito académico ni en el marco político, ni siquiera en la «políticamente correcta izquierda», como ya apuntó Bernini (2017). A la hora de describir la situación, este autor no escatima en adjetivos: «son saberes polémicos, conflictivos, incómodos y antipáticos, en los que no aconsejaría jamás especializarse a quien aspira a una carrera académica hoy» (Bernini, 2017: 10). Aunque se refiere a Italia, esta afirmación, que parece contener cierto matiz irónico sin que eso le reste potencia, puede extrapolarse a España perfectamente.
Pero no queremos alejarnos de la mirada optimista que prometimos al inicio de esta introducción. Y, en este sentido, hay que subrayar que poco a poco van apareciendo nuevos lugares de encuentro, aunque nos gusta más hablar de «nuevas mesas para la conversación», siguiendo la metáfora que emplea Sara Ahmed (2019), quien, a su vez, siguió a Hanna Arendt. Esta autora habla de «mesas» para explicar el modo en que el género y la orientación sexual conforma las relaciones y comportamientos sociales, y es indudable que esto también afecta a las actitudes dentro del mundo universitario y académico.
Pero vayamos a ejemplos concretos de ese tipo de «mesas» que aquí nos interesan. Una es la revista científica Estudios LGBTIQ+, Comunicación y Cultura, editada por el Grupo de Investigación GECA ya mencionado anteriormente. Esta publicación se presenta como pionera en el ámbito académico de los Estudios LGTBIQ+, tanto en España como Latinoamérica. El primer número se publicó en 2021. Y otro ejemplo relevante es el congreso MariCorners, un espacio interdisciplinar sobre temas LGTBIA y queer, cuya primera edición apareció en abril de 2019 y que ha conseguido celebrarse de forma regular cada año y medio. Esta es una propuesta de la «Asociación de Estudios Interdisciplinares LGTBIA+ y queer en español». En torno a este congreso, también se edita desde el año 2024 una revista, Maricorners: Estudios Interdisciplinares LGTBIA+ y Queer, propiedad de la Universidad de Valladolid.
Como ya se anunció, el libro que aquí se presenta nace con el objetivo de formar parte de ese recorrido que los estudios LGTBIQ+ ya tienen en España, con la intención de contribuir a su expansión. Ahora bien, conviene aclarar que la finalidad no es idealizar los mundos queer. En primer lugar, lo queer ya existía antes de ser nombrado: «los deseos lesbianos ya eran, por así decir, queer antes de que llegara lo queer» (Ahmed, 2019: 151). En segundo lugar, hay que tener en cuenta que lo queer no siempre ha ocupado espacios alternativos o marginales. Pensemos, por ejemplo, en épocas y lugares donde las relaciones sexuales entre hombres era una forma más de recreo en los círculos de poder —un ejemplo lo encontramos en China (Yan, 2025)— o en la contribución de hombres gais en el ascenso del nazismo en Alemania a partir de su presencia en el entorno más cercano a Hitler (Woods, 2019).
Esta propuesta surge de la colaboración de dos proyectos de investigación de la Universitat Autònoma de Barcelona, financiados por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MCIU-FEDER). El primero se titula «Polarización social e interculturalidad: el seguimiento de la actualidad política por parte de la juventud migrante y autóctona desde una mirada interseccional (POINTAP)» (PID2021-125032OB-I00). Comenzó en 2022 y finaliza en 2026. Liderado por Amparo Huertas-Bailén, se desarrolla desde el Instituto de la Comunicación (InCom-UAB). El segundo, cuyas principales responsables son Fernanda Pires y Celina Navarro-Bosch, es «Percepción y generación de conocimiento sobre los algoritmos de personalización en las plataformas digitales de comunicación (ALCOM)» (PID2023 148682OA I00). Este, iniciado en 2024 y con final previsto en 2027, se gestiona desde el Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad de dicha universidad.
El proyecto POINTAP se encuentra en su fase de cierre en el momento de preparar este libro. La propuesta, elaborada en diciembre de 2021, giraba en torno al estudio de la influencia de los medios de comunicación en los procesos de polarización social a partir del análisis del seguimiento de la actualidad política por parte de jóvenes con diferentes raíces culturales e identidades de género. Ahora bien, la evolución del ecosistema digital durante el transcurso del trabajo de campo ha llevado inevitablemente a la incorporación de las mediaciones algorítmicas como eje de reflexión. De hecho, una de las principales conclusiones apuntadas por este proyecto es la necesidad de abandonar la mirada mediocéntrica en los estudios de audiencia como consecuencia de la pérdida de centralidad de los medios en el consumo de contenidos (Huertas-Bailén; Peres-Neto, 2025).
La mirada interseccional fue esencial en el diseño de la propuesta y ha sido clave en la ejecución del proyecto. La muestra empleada está formada por personas autóctonas y migrantes, incluidas descendientes, y, al mismo tiempo, reúne distintas identidades de género y orientación sexual. Todas ellas residen en la provincia de Barcelona (España). Concretamente, la muestra global es de 50 personas (25 con raíces en otras culturas y 25 nacidas en España) con edades comprendidas entre los 19 y los 33 años, con diferentes recorridos académicos y profesionales. Pero los resultados presentados en este libro proceden de la submuestra formada por personas LGTBIQ+, que suma un total de 18. Nos referimos a los capítulos 2 y 3.
El trabajo de campo se hizo entre mayo de 2023 y diciembre de 2024, coincidiendo con la polémica generada por la aprobación de la Ley 4/2023, de 28 de febrero, para la igualdad real y efectiva de las personas trans en el seno del movimiento feminista. Se aplicó una metodología cualitativa, basada en el desarrollo de entrevistas en profundidad. Estas fueron transcritas en su totalidad y, posteriormente, se analizaron artesanalmente. Este último proceso fue complementado con el uso de un software especializado en el análisis cualitativo (MAXQDA). El guion utilizado para el desarrollo de estos encuentros se dividió en cuatro bloques. En el primero se trató sobre la historia personal, haciéndose especial énfasis en la implicación política y la participación en luchas sociales durante la infancia y la adolescencia teniendo en cuenta tanto el seno familiar como los círculos amistosos. El resto de los apartados abordó aspectos ya directamente relacionados con el objeto de estudio, enfocándonos en la actualidad. Hablamos con la muestra sobre socialización política; actividad, valores y posicionamiento ideológico y, por último, seguimiento de la actualidad política. En la presentación de los resultados queda garantizado el anonimato. El proyecto fue aprobado por la Comisión de Ética en la Experimentación Animal y Humana (CEEAH) de la Universidad Autónoma de Barcelona el 27 de abril de 2023 (referencia CEEAH 6414).
Por su parte, el proyecto ALCOM, en pleno desarrollo actualmente, tiene como objetivos principales conocer el nivel de alfabetización algorítmica de la población joven adulta española (de 18 a 35 años) y explorar sus prácticas de consumo y tácticas de interacción frente a las plataformas digitales. Esta investigación aplica una metodología basada en un diseño que combina diferentes métodos y presenta una perspectiva multiplataforma, por lo que abarca tanto redes sociales como servicios audiovisuales y de audio bajo demanda. El plan de trabajo se ejecuta mediante la triangulación de cuatro técnicas: encuestas a nivel estatal para mapear actitudes y conocimientos; entrevistas semiestructuradas en profundidad a personas usuarias; métodos digitales (digital methods) para la minería y el análisis computacional de datos y metadatos; y, por último, análisis de contenido cualitativo de las políticas de gobernanza de las plataformas. Todo el trabajo de campo y la recolección de datos se está llevando a cabo bajo estrictos estándares éticos y de protección de datos a través de su previa aprobación el 15 de noviembre de 2024 por el comité de ética de la UAB (referencia UAB-CERec2). De cara a esta publicación, la contribución de ALCOM se centra en las mediaciones algorítmicas y, muy especialmente, en los sesgos algorítmicos generados por los sistemas de personalización automatizados en torno al género y la sexualidad en el ámbito de la publicidad (capítulo 4), el colectivo trans (capítulo 5) y el lésbico (capítulo 6).
Esta publicación se estructura en seis capítulos. Los tres primeros son resultado del proyecto POINTAP. El primero actúa a modo de punto de partida general. En él se desarrollan cuestiones metodológicas básicas relacionadas con el estudio de las personas LGTBIQ+ y su comportamiento como público. Los dos capítulos siguientes ofrecen información sobre sus hábitos de consumo y prácticas comunicativas en el entorno digital. Mientras que el primero trata acerca del consumo informativo, con especial énfasis en el seguimiento de la actualidad política, el segundo aborda las medidas que emprenden para afrontar la hostilidad digital en un entorno tan polarizado ideológicamente como es el digital. Los tres capítulos restantes surgen de ALCOM. Como ya se ha indicado, todos ellos se centran en el funcionamiento de la lógica algorítmica en las plataformas digitales. Mientras que el primero se enfoca en la publicidad y ahonda en cómo el binarismo tradicional sigue ahí, ahora reflejándose de forma clara en las recomendaciones personalizadas, los otros dos profundizan sobre dos identidades de género diferentes, las personas trans y las mujeres lesbianas, respectivamente. Estos dos últimos capítulos hablan en torno a las visibilidades y percepciones en el entorno digital.
Este libro parte de un posicionamiento claro: toda teoría crítica de la sociedad tiene que atender la teoría queer. Lo queer alude a lo no-normativo, a pensar identidades y corporalidades desde los no-lugares. Pero el origen inglés del término le imprime un más que cuestionable matiz colonial, lo que ha generado fuertes críticas (como también ha sucedido con la palabra gay). Como resultado, en el entorno hispanohablante, se defiende el uso del término «cuir», pero sin plantearlo como una traducción exacta, pues, de entrada, la traducción literal es imposible. «Como sustantivo, queer nombra desde el insulto anglo; cuir, por otro lado, nombraría desde la apropiación plebeya latinoamericana del insulto y su resemantización colectiva» (Vega-Dávila, 2025: 263). Por tanto, hablaremos de teoría queer/cuir.
Ahmed, S. (2019): Fenomenología Queer: orientaciones, objetos, otros. Barcelona: Edicions Bellaterra.